
Reflexiones sobre el proceso de regularización desde un sindicalismo antirracista
Gracias al trabajo del Movimiento Regularización Ya, entre abril y el junio de este año, se abrió un proceso de regularización extraordinaria que recibió unas 1.175.000 solicitudes en el Estado español. Este proceso representa una oportunidad para que todas estas personas migradas puedan salir de la precariedad que supone encontrarse en una situación administrativa irregular. El racismo institucional y la ley de extranjería las condenan a la economía sumergida, a la dificultad de acceso a la vivienda y a una mayor represión y control policial. Por eso, optar a regularizar su situación, permite mejorar significativamente sus condiciones de vida.
Este proceso, que tenía que suponer una mejora en las condiciones materiales de vida de muchas personas, está siendo largo, poco claro, con muy poca información al alcance, y lleno de barreras burocráticas y administrativas que lo dificultan y lo hacen menos accesible. En el marco de esta situación, actualmente se suma una problemática más: las personas a quien ya se ha notificado la admisión a trámite, tienen número de NIE y han conseguido el número de la Seguridad Social, ya tienen permiso de trabajo y pueden ser contratadas. Pero, a pesar de ser muy claro en este sentido, las empresas no están queriendo contratar de manera regular a nadie, alegando que no pueden hacerlo hasta que no tengan la resolución favorable.
Aquí como sindicato lo decimos alto y claro: legalmente pueden contratar a todas estas personas; si no lo hacen, es por otros motivos. El racismo es imposible de esconder, el beneficio que esto supone para el capital es innegable, y, mientras tanto, la dificultad de acceso a trabajo regularizado mantiene a todas estas personas en la precariedad de trabajar sin contrato y pone en peligro la renovación de sus permisos. Señalamos concretamente a las empresas, pero también a las instituciones y a las administraciones públicas. A pesar de haberse aprobado el proceso de regulación extraordinaria, no se han puesto recursos ni se ha acompañado el proceso de ninguna forma.
La CGT no nos declaramos grandes defensoras del trabajo asalariado, como anarcosindicalistas nuestro horizonte es el socialismo libertario, en el cual vender nuestra fuerza de trabajo para poder vivir no tendrá lugar, como tampoco la ley de extranjería ni el régimen de fronteras. Pero por el camino tenemos que procurar y luchar por las mejoras de la clase trabajadora en todo su conjunto, por eso nos posicionamos tan firmemente ante esta situación. El proceso de regularización tenía que permitir que gran parte de nuestras vecinas pudieran trabajar en mejores condiciones y vivir mejor. Pero la complejidad burocrática, la lentitud, las trabas administrativas, la poca voluntad de las instituciones y el racismo descarado de las empresas impiden que estas personas puedan salir de la precariedad de la economía sumergida. Manteniéndolas como mano de obra más fácilmente explotable, controlable, sumisa y de la cual poder extraer más plusvalor.
Por eso exigimos:
- La contratación de todas las personas que hasta ahora estaban trabajando sin contrato: Es la hora de formalizar las relaciones laborales preexistentes otorgando estabilidad y los derechos pertinentes a las trabajadoras.
- La contratación en modalidad indefinida para facilitar los trámites posteriores vinculados a las renovaciones de las autorizaciones.
- Tener en cuenta la situación especialmente vulnerabilitzada de las trabajadoras del hogar y las internas. Sus condiciones de trabajo las mantienen aisladas dificultando enormemente su posibilidad de organización, igual que el hecho de no tener una patronal clara, por eso hay que poner todos los mecanismos a su disposición para formalizar su contratación.
- No poner más barreras burocráticas a las compañeras en el momento de la contratación preguntándolos documentación que no existe o no pueden conseguir. Solo se necesitan la admisión a trámite y el número de la Seguridad Social. Si la persona tiene dificultades a consultar su NUSS, se puede consultar desde RRHH de la propia empresa.
- Ofrecer la formación correspondiente en horario laboral a las nuevas trabajadoras contratadas, así como cualquier otra formación que les pueda facilitar poder mantener una relación laboral, como por ejemplo, la mejora de las competencias lingüísticas.
- Una dotación suficiente por parte de la Administración de personal y citas en las oficinas públicas que tienen que hacer atenciones vinculadas al proceso de regularización extraordinaria: oficinas de trabajo, seguridad social, agencia tributaria, correos, atención médica, cursos oficiales de idiomas, etc.
- Solucionar definitivamente el problema de acceso a cita previa para las huellas de la TIE.
- Creación e implementación de programas de acompañamiento para una inserción laboral efectiva.
Desde la CGT nos comprometemos con la lucha, desde el sindicato y desde los propios centros de trabajo.
Nosotros estaremos siempre del lado de las trabajadoras.
Compañeras,hay que organizarse juntas.
¡Fuerza Sindical!







