
Las trabajadoras de Ayuda a Domicilio y de Atención a la Dependencia exigen el fin de la precariedad del sector.
CGT se concentró este lunes 6 de julio ante el Ministerio de Sanidad para visibilizar la lucha de este sector esencial para la sociedad.
Las trabajadoras de Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) y de Atención a la Dependencia llevan décadas sosteniendo los cuidados de la sociedad en unas condiciones laborales de explotación y precariedad vergonzosas. La situación de estas profesionales es límite y se han organizado dispuestas a romper el silencio y señalar las condiciones en las que tienen que realizar una labor fundamental para el sostenimiento de la vida.
En este sentido, CGT viene respaldando las movilizaciones de estas trabajadoras y desde los principios anarcosindicalistas, la organización rojinegra ya ha recalcado la importancia de la acción directa y el apoyo mutuo como vías para defender sus derechos laborales ante los abusos de las empresas privadas a las que las administraciones públicas del Estado regala la gestión y los recursos de estos servicios. Desde CGT siempre se ha defendido la municipalización de los mismos, para que sean las propias plantillas de profesionales quienes administren y organicen esta labor.
Por otro lado, desde CGT han puesto el foco en la precariedad de un sector con un porcentaje altísimo de mujeres dedicadas a los cuidados. Los y las anarcosindicalistas inciden en que las dinámicas del capitalismo convierten esta necesidad en una tarea sin valor, que debe ser asumida por las mujeres por obligación y sin una remuneración o consideración justas. CGT indica que es parte de la estrategia del patriarcado e históricamente se ha utilizado para mantener a las mujeres limitadas en sus hogares, con peores salarios y condiciones laborales, o directamente sin posibilidad de tener un futuro digno tras toda la vida dedicadas a la atención de sus familias y entornos.
En la actualidad, las trabajadoras del SAD están luchando para que esta dedicación, que es un trabajo de los más importantes de la sociedad, esté regulada justamente y posea un convenio que garantice el desarrollo de unas condiciones laborales dignas para quienes tengan que cuidar. En este sentido, las trabajadoras denuncian la vulnerabilidad que padecen: “Somos muy precarias y asumimos las peores consecuencias de la subcontratación de este servicio público. La mayoría de las veces realizamos nuestro trabajo sin seguridad, tenemos los sueldos congelados y las dolencias físicas o los accidentes que sufrimos se normalizan o se ocultan en el peor de los casos”.
Es por todo ello que desde CGT y desde las propias asambleas de las trabajadoras y los trabajadores del SAD se exige al Ministerio de Trabajo y al Gobierno del Estado español medidas reales contra la realidad de estas personas. CGT añade que los servicios públicos, como su nombre indica, son de todas y de todos, por lo que deberían tener las mejores condiciones, tanto en la oferta de los mismos como en las condiciones laborales y sociales de quienes los prestan.
Las trabajadoras han recalcado que, llegadas a este punto, no van a conformarse con más “migajas” ni promesas eternas que jamás se materializan en soluciones. Por lo que las movilizaciones de este sector se están terminando de organizar, para lo cual realizan un llamamiento a toda la sociedad para que se implique y respalde las acciones del colectivo.
Gabinete Prensa Comité Confederal CGT







