
Ante el fracaso de las leyes de vivienda, movilización obrera.
Apenas tres semanas desde la muerte de Maricarmen y la aprobación de un par de decretos, anunciados “a bombo y platillo” por el Gobierno “socialista” de Pedro Sánchez, en Barcelona han vuelto a dejar en la calle a una persona vulnerable con un menor a su cargo.
Ghariba vivía desde hacía dos años en el barrio del Clot. Pagaba su alquiler a una persona que le había subarrendado la casa, que a su vez era quien tenía el contrato del inmueble con la empresa RAMBERT 2001 S.L. y la cual nunca transfirió el pago que le hacía Ghariba al arrendador. Esta ha sido la razón por la que la “justicia” ha decidido que la mujer tenía que ser expulsada de su hogar. Ante estos hechos cabe preguntarse: ¿para qué sirven las leyes burguesas?, ¿para qué se hacen?, ¿a quiénes protegen? y sobre todo, ¿qué criterios y capacidad de análisis tienen los juristas en el Estado español para aplicar el marco normativo en situaciones de extrema vulnerabilidad?
Con el desahucio de Ghariba se demuestra, una vez más, que las leyes no se hacen para proteger a la ciudadanía, sino para blindar los intereses de la burguesía. En este caso concreto, la justicia ha vuelto a dejar en la calle a una persona con un niño pequeño que ha sido estafada. La mujer pagó su alquiler, incluso teniendo una situación económica muy complicada, y aun así la pusieron en la calle.
Por otro lado, desde la Confederación General del Trabajo (CGT) llevamos señalando décadas que el “rentismo” no es ninguna profesión. No se puede ni vamos a consentir que se haga negocio con una necesidad básica del ser humano, que es tener un techo bajo el que dormir. Expoliar los limitados salarios de la clase trabajadora para que sufraguen y aumenten los beneficios de empresas inmobiliarias cada vez más poderosas es violencia, y como tal será respondida y afrontada.
Por último, desde nuestra organización anarcosindicalista volvemos a señalar a la clase política, con su aparato judicial y su brazo armado policial, de ser cómplice de la muerte y sufrimiento de miles de personas trabajadoras. Hacen leyes que no sirven para absolutamente nada, por lo tanto son parte del problema y no de la solución.
Desde CGT abogamos, una vez más por la organización de la clase trabajadora y la acción directa frente al engaño institucional. E insistimos en que es más urgente que nunca salir a las calles y parar el país el próximo 11 de noviembre en una Huelga General por una vida digna.
Ni un desahucio más, ¡Huelga General!
Secretariado Permanente del Comité Confederal de CGT







