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Encuentro con Hernán Rubio en la sede confederal de CGT.

Rubio hizo entrega a David Blanco (secretario de Relaciones Internacionales) de un ejemplar de su libro ‘Asbesto (amianto). Un asesino al acecho en los túneles de Buenos Aires’, donde expone la lucha de los trabajadores del “Subte” y su principal sindicato por la salud y la seguridad en el trabajo.

En el libro, el autor cuenta con detalle la lucha que lideraron las plantillas del metro de la ciudad de Buenos Aires contra el amianto, y lo hace con la intención de que este ejemplo pueda servir a más trabajadores y trabajadoras de todo el mundo cuando se organizan para hacer de sus entornos laborales lugares seguros donde ganarse la vida dignamente.

El “Subterráneo” de la capital argentina fue inaugurado en 1913, y está considerado como una de las redes de metro más antiguas de Latinoamérica. En cuanto a su principal sindicato, la Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro (AGTSyP), nació en 2008, convirtiéndose pronto en la representación mayoritaria de las trabajadoras. Su historia y trayectoria como organización sindical es un ejemplo de autoorganización, asamblearismo y acción directa y muy combativa frente a otras organizaciones sindicales más conniventes con el poder y sus abusos. De hecho, la AGTSyP surge de la ruptura y de la rebelión contra las cúpulas de otras organizaciones, como la Unión de Tranviarios del Automotor (UTA), por representar un modelo sindical jerárquico ligado al Estado y a la patronal del sector. Además, la AGTSyP es asamblearia, ya sabemos lo que significa esto, y sus delegados y delegadas sindicales son portavoces de las decisiones de la base.

Una de las luchas más importantes que han protagonizado ha sido la de las 6 horas por la insalubridad que existe para las personas que se ganan la vida bajo tierra. Fueron años de huelgas y movilizaciones para lograrlo, demostrándose que nunca ningún derecho o ningún avance se lograron esperando a la buena voluntad de los de arriba.

Y en cuanto a la batalla contra el amianto o asbesto, desde hace años las plantillas del “Subte” tienen clarísimo que la acción en este sentido tiene que ir encaminada a la eliminación completa de este material cancerígeno de toda la red, para proteger tanto a las personas trabajadoras como a las usuarias del transporte.

Hernán Rubio ha conocido muy bien todo este proceso y ha conseguido plasmarlo en este libro, que realmente es una investigación que retrata a la perfección un crimen de Estado contra la clase trabajadora. Un manual donde, una vez más, se demuestra que para el capitalismo y para los Estados la vida de las trabajadoras es prescindible.

Gabinete Prensa CGT Confederal