Iniciamos el año con más violencia machista. Desde que publicamos este informe mensual, no ha habido un solo mes en el que no hayamos tenido que denunciar el asesinato de una mujer. Este inicio de año no es la excepción.

El año 2026 comienza con 4 mujeres asesinadas por violencia machista en las primeras semanas del año, lo que eleva la cifra a 2.129 asesinatos desde 2003 en el Estado español, según los datos que manejamos en CGT.

Recordamos y denunciamos los asesinatos de:

Pilar Sánchez, 38 años. Quesada (Jaén, Andalucía). 4 de enero.
Czarina C., 43 años. Las Palmas de Gran Canaria (Las Palmas, Canarias). 6 de enero.
María Isabel, 58 años. Olvera (Cádiz, Andalucía). 11 de enero.
María del Carmen Díaz Delgado, 78 años. Badajoz (Badajoz, Extremadura). 12 de enero.

Estas muertes no son hechos aislados ni imprevisibles. Forman parte de una violencia estructural que se reproduce de manera constante y que las políticas actuales no están consiguiendo frenar.

No basta con gestionar expedientes ni con activar protocolos que no evitan nuevos asesinatos. Hace falta intervenir de forma efectiva sobre los agresores, romper las condiciones sociales que legitiman su violencia y garantizar a las mujeres condiciones materiales, sociales y comunitarias para salir definitivamente de las situaciones de violencia, sin quedar atrapadas en sistemas de control que no ofrecen protección suficiente.

Los mecanismos vigentes —seguimientos, órdenes de alejamiento, recursos asistenciales y dispositivos como VioGén— no están garantizando la seguridad ni la posibilidad real de reconstruir la vida lejos del miedo. Mientras el esfuerzo institucional siga centrado en administrar el riesgo y no en impedir que la violencia se ejerza, las cifras continúan creciendo.

La prevención no puede limitarse a recomendaciones individuales ni a respuestas tardías. Debe ser una política sostenida de formación, sensibilización y transformación social, que actúe desde la escuela, los centros de trabajo, los barrios y los medios, y que sitúe la responsabilidad donde corresponde: en quienes ejercen la violencia y en las estructuras que la permiten.

Desde CGT, exigimos:

  • Protección inmediata y especializada para las víctimas.
  • Medidas efectivas frente a todas las formas de violencia machista: física, psicológica, sexual, económica, simbólica, institucional, digital y vicaria.
  • Prevención real a través de la educación, sensibilización y formación en todos los espacios.
  • Recursos y apoyo especializado, adaptados a las diversas realidades de las mujeres.
  • Asignación de recursos económicos suficientes.
  • Cumplimiento efectivo de las leyes ya existentes, como la Ley Orgánica 1/2004, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, la Ley Orgánica 8/2021, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia, la Ley Orgánica 10/2022, de garantía integral de la libertad sexual, y la Ley Orgánica 4/2023, para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI.

La lucha contra la violencia machista no se limita a una fecha ni a una campaña puntual: se sostiene cada día, en cada centro de trabajo, en cada barrio y en cada espacio de vida, exigiendo transformaciones reales que pongan fin a esta violencia. 

Secretaría de la Mujer de CGT