El nivel de creatividad del Gobierno español a la hora de proponer medidas contundentes que pongan fin al problema de la vivienda está en su cota más alta. O, al menos, de eso pretenden convencernos desde el aparato propagandístico de Moncloa con el último anuncio de Pedro Sánchez (PSOE).

Junto a la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, el presidente se dirigía este lunes a los medios. Lo hacía en un acto con motivo del comienzo de la demolición de los edificios de un antiguo cuartel militar en el suroeste de Madrid. En ese entorno, nos han dicho los “socialistas”, van a construir más de 10.000 casas. Y también en ese escenario, Sánchez anunció tres nuevas medidas relacionadas con el mercado del alquiler con las que “ganaremos todos”: una bonificación del 100 % del IRPF para aquellos caseros que renueven los contratos de alquiler sin subir el precio de los mismos, nuevas condiciones al alquiler de temporada o de corta duración, y límites al precio del alquiler por habitaciones.

Según el Ejecutivo, estas propuestas garantizarán que la gente pueda tener una casa digna. La misma ministra de Vivienda, muy segura de estar “combatiendo” el problema desde su raíz, dice que con estas medidas “se bajarán o se congelarán los precios del alquiler”. Y es que, precisamente, se trata de eso, que los alquileres han llegado a unos máximos imposibles de asumir por la gente que necesita un techo, y por lo tanto la solución no pasa por “parar” la subida de los mismos. Ya no se pueden asumir. Por eso estas medidas, además de insuficientes, dan vergüenza. Porque si la situación no cambia, y no lo hace de verdad, la mayoría de personas continuará teniendo los mismos impedimentos a la hora de acceder a una casa o a un piso. Toca “elegir bando” y dejarse de anuncios vacíos y soluciones mágicas, como el teléfono para ayudar a resolver dudas sobre ayudas y normas de vivienda

Un número gratuito y que, simbólicamente, hacía referencia al artículo 47 de la Constitución, y que todavía no conocemos en qué ha ayudado o beneficiado a la gente con serios problemas para acceder a una vivienda. Los propios “socios” o “compañeros de viaje” de Sánchez no terminan de dar por bueno este nuevo paquete de “ocurrencias” sobre vivienda. “Solo beneficiará a los rentistas”, nos dicen aquellos que se creen dignos por el hecho de criticar “un poquito” a quienes permiten gobernar y decidir en nombre de la gente. Nos lo dicen también a quienes llevamos años señalando la avaricia, la especulación y la soberbia de la clase política y empresarial.

Desde CGT decimos basta y exigimos el fin de la especulación con bienes y servicios de primera necesidad. Tener una casa no es un lujo, es un derecho fundamental. Y este Gobierno, autoproclamado como el má progresista de la historia democrática española, no deja de reírse en la cara de millones de personas. Es más necesario que nunca que la clase trabajadora, que es la que realmente sufre este tipo de medidas, tome las calles de una manera contundente, exigiendo que las medidas que se tomen para paliar el principal problema que hoy en día existe en la sociedad española, estén dirigidas a beneficiar a las trabajadoras y trabajadores, y que el derecho a una vivienda digna y asequible sea una realidad, en lugar de que se sigan aprobando medidas y propuestas neoliberales, que solo van encaminadas a que los grandes tenedores y especuladores del mercado inmobiliario se enriquezcan aún más.

Secretariado Permanente Comité Confederal CGT