Imagen: F.I.G.
Es una realidad que las denuncias falsas solo suponen el 0’01 % de las mismas, y que miles de mujeres tienen que vivir con el miedo a ser asesinadas a causa de la violencia de género.
Si seguimos los datos oficiales, desde que existen o se recopilan, en el Estado español la “violencia de género” ha causado la muerte a 1.317 mujeres. Tenemos que remontarnos al año 2003, el primero en el que comenzó a contabilizarse las víctimas de esta violencia.
Respecto a estos datos debemos tener en cuenta que en la cifra oficial, la que se maneja desde las instituciones del Estado, no están incluidas las mujeres asesinadas por el hecho de serlo, es decir, los “feminicidios”. El feminicidio se produce en un entorno o contexto en el que existen otros tipos de violencias contra las mujeres y donde se las considera inferiores u “objetos”. Desde la violencia simbólica, la violencia económica, la psicológica, pasando por la violencia laboral, hasta la violencia institucional, las mujeres están expuestas a un continuo ataque por parte del sistema (hetero- patriarcal) que impide el desarrollo de una igualdad real y efectiva, y por lo tanto una sociedad más justa y solidaria entre hombres y mujeres.
A la lucha por la igualdad hay que sumarle la pesada mochila de los “negacionistas de género”. Determinados sectores de la sociedad –formaciones políticas, colectivos, plataformas, pseudosindicatos, etc.-, han centrado sus fuerzas en refutar el hecho de que decenas de mujeres mueren cada año por el hecho de serlo, víctima de parejas o exparejas, de agresores y maltratadores que utilizan su posición y privilegios para atacarlas en todos los planos o aspectos de la vida. Contradicen estudios, análisis y evidencias que demuestran las falsedades de sus postulados machistas sin que exista una respuesta social contundente contra ellos.
Por otro lado, siendo incluso más vergonzoso, está la “izquierda” socialdemócrata (o eso sienten que son), representada por formaciones políticas y organizaciones afines cuyos miembros forman parte de gobiernos o esferas de poder que no se sonrojan a la hora de decir una cosa y votar o permitir otra, aunque la segunda sea completamente incompatible con la primera.
En relación a este problema, el de la lacra de la violencia machista, el Partido “Socialista” “Obrero” Español (PSOE) va a permitir en los próximos días que se lleve a cabo en el Congreso de los Diputados unas jornadas negacionistas de la violencia de género. Estas jornadas, impulsadas y organizadas por la extrema derecha de VOX, van a reunir a una camarilla de ponentes contra las “denuncias falsas”. No es un debate nuevo, sino uno que, a pesar de los datos arrojados por instituciones como la Fiscalía española, que certifican que las denuncias falsas por violencia de género representa un porcentaje muy bajo del total de las mismas (un 0’01 %), vuelven a traer a la esfera mediática para continuar fomentando la duda, seguir criminalizando al feminismo y permitir que muchas mujeres no se atrevan a denunciar o a contar sus experiencias por miedo al señalamiento social.
Entre los participantes o ponentes de estas jornadas de la vergüenza están personajes como los abogados y miembros del Observatorio de Falsas Denuncias, Patrizia Anzoátegui y Rubén Melloni, quienes promueven la “transparencia en la información sobre las denuncias falsas”. Contarán también con Jesús Muñoz, presidente de la Asociación Nacional de Ayuda a las Víctimas de Violencia Doméstica (ANAVID). Muñoz, quien se considera una víctima del feminismo, llegó a comparar este con el nazismo, sin despeinarse. Otro invitado será Javier Borrego, exmagistrado del Tribunal Supremo y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, abierto defensor de la “presunción de inocencia”, en relación con la idea en la que se basa estas jornadas. Por último, y no menos importante, en estas jornadas no podía faltar un representante de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. Samuel Vázquez, presidente de la asociación Una Policía para el S. XXI, agente del Cuerpo Nacional de Policía y también portavoz de VOX para la “Inmigración, Interior y Seguridad”, es conocido por sus polémicas declaraciones sobre las personas migrantes y extranjeros en general.
Las jornadas estarán presentadas por la diputada Rocío de Meer, nieta de Carlos de Meer de Ribera, militar y patrono de la Fundación Francisco Franco, y último gobernador de las Islas Baleares entre 1974 y 1976, donde se empleó a fondo en la represión contra organizaciones antifranquistas y de trabajadores en lucha.
No nos sorprende en absoluto que los títeres de la extrema derecha y del sistema capitalista organicen sus encuentros con estas actividades en torno al odio hacia la mujer, su lucha y sus logros a lo largo de la historia. Tampoco que la socialdemocracia, representada por el PSOE en este caso, permita con su voto a favor que se lleve a cabo en el Congreso de los Diputados. Lo que sí señalamos por considerarlo un insulto tanto al feminismo como a las miles de mujeres asesinadas por el machismo en este país, es que una formación política que se vanagloria de tener entre sus filas a importantes feministas, que abandera causas por la igualdad real, que anuncia medidas para revertir los efectos de la violencia machista en la sociedad (aunque luego muchas de estas medidas no logren frenar los casos de maltrato y muerte), sea partícipe de su voto de unas jornadas que niegan derechos y defienden todo lo contrario a lo que desde el movimiento feminista se viene trabajando.
Desde CGT señalamos al PSOE y al Gobierno de Pedro Sánchez de ser cómplice de permitir discursos de odio hacia las mujeres, poniendo en entredicho la realidad por la que miles (millones en el mundo) pasan a diario. Y también señalamos a la otra pata del Gobierno, a SUMAR, porque no basta solo con no votar a favor de la celebración de este acto, sino que también hay que pelearlo e impedirlo por todos los medios posibles.
¡Basta de negar las agresiones machistas y las violencias contra las mujeres!
Secretariado Permanente del Comité Confederal de CGT