Un doble terremoto, registrado en la tarde del 24 de junio, causa una catástrofe humanitaria en el norte y centro del país latinoamericano.
Desde que se conocieran las primeras informaciones sobre lo acontecido este miércoles en Venezuela se intuía que las horas (y los días) que tiene por delante el pueblo venezolano van a ser muy largas y difíciles. Un movimiento sísmico, que además se replicó casi con la misma intensidad (magnitud de 7’5 y 7’2 respectivamente en la escala Richter) y con apenas 40 segundos de diferencia entre uno y otro, ha sumido en la angustia y el miedo a la población. Ya hay más de 150 personas fallecidas, decenas de desaparecidas y casi 1.000 heridas. Los servicios sanitarios están desbordados y la incertidumbre se ha adueñado de quienes intentan contactar con sus seres queridos.
La Confederación General del Trabajo (CGT), a través de la Secretaría de Relaciones Internacionales ha estado en contacto con los sindicatos que pertenecen a la Red Sindical Internacional de Solidaridad y Luchas (RSISL), a la que ha mostrado su apoyo en estos momentos tan difíciles y ha querido trasladar toda la solidaridad a las afectadas y víctimas de estos terremotos, especialmente a las clases populares, a las trabajadoras y a las desposeídas que serán las que, por desgracia, sufrirán en mayor medida las consecuencias de este desastre natural. Igualmente, los y las anarcosindicalistas se han acordado de quienes están en estos momentos lejos de sus gentes y que están viviendo la última hora de lo ocurrido en la distancia.
Desde CGT se ha realizado un llamamiento a la solidaridad internacional, recalcando que en momentos tan duros como los que vive hoy y ahora el pueblo venezolano, es el apoyo mutuo y no la caridad ni la diplomacia el que actúa en la primera línea y se mantiene hasta el final. En este sentido, CGT ha recordado lo acontecido durante los primeros días tras la DANA de València en octubre de 2024, e insiste en que las redes vecinales y la autoorganización de las propias personas serán cruciales en estos primeros momentos.
Por todo ello, desde CGT consideran que las fronteras debe permitir el libre tránsito de la ayuda humanitaria, posibilitando que la misma no tarde más que lo imprescindible en llegar a la gente que la necesita. CGT también exige que se ponga fin a cualquier tipo de hostilidad, bloqueo, sanción, etc. que pese en estos momentos sobre territorio venezolano y que pueda suponer un freno a la llegada de alimentos, recursos y suministros médicos, medios humanos y materiales de rescate, etc.
Secretaría de Relaciones Internacionales de CGT
