Desde que la trasnacional Ferrovial optó al servicio de catering, tripulación, logística y aprovisionamiento de trenes de AVE y Larga Distancia, licitado por la empresa pública Renfe, ofreciendo realizar el servicio rebajando el montante económico de forma muy sustancial (entre un 21% y un 25%), decidieron que tendría que ser la plantilla de trabajadores quienes pagarían dicha rebaja, con una reducciones de sueldo durante dos años, despidos, sanciones, presiones, aumentos de carga de trabajo, e interpretaciones sesgadas y a conveniencia del convenio que recientemente ha expirado.