Finalizamos el año 2025 reafirmando nuestro compromiso contra la violencia machista. Tras un mes de noviembre marcado por nuestra campaña confederal del 25N, retomamos la denuncia y la memoria de los feminicidios ocurridos en el último tramo del año. La lucha que visibilizamos en las plazas continúa en cada centro de trabajo, en el entorno social y en el familiar, desde donde denunciamos que las estructuras de protección siguen siendo insuficientes para frenar esta violencia.
Violencia estructural: mecanismos que no funcionan
Las cifras demuestran que centrar el foco en las víctimas no ha funcionado: pongámoslo en los agresores. A ellos debe dirigirse la denuncia social, la culpa y la vergüenza. Lejos de ser hechos aislados, estos asesinatos expresan una violencia estructural que atraviesa todos los espacios de la vida. En estos últimos meses han sido asesinadas 28 mujeres más: el año 2025 se cierra con 99 mujeres asesinadas y 2.125 desde 2003 en el Estado español.
Los datos de los últimos años (99 en 2025, 95 en 2024, 103 en 2023, 101 en 2022, 82 en 2021 y 88 en 2020) reflejan una continuidad insoportable que evidencia el fracaso de las políticas de prevención y protección. Cada feminicidio es una alerta ignorada y una vida arrebatada por la negligencia institucional y social; una forma de violencia institucional que perpetúa la desprotección y la exposición al riesgo.
Recordamos y denunciamos los asesinatos de:
- Cristina, 37 años. Alicante (Alicante, Comunidad Valenciana). 5 de octubre. Hallazgo del cadáver 24/10/25.
- Ainhoa, 19 años. Librilla (Murcia, Región de Murcia). 26 de octubre.
- Mujer, 78 años. Málaga (Málaga, Andalucía). 2 de noviembre.
- Zahra, 47 años. Moguer (Huelva, Andalucía). 3 de noviembre.
- Fátima, 35 años. La Mojonera (Almería, Andalucía). 2 de octubre. Tras avance investigaciones confirmado crimen machista 04/11/25.
- Eugenia, 49 años. Zaragoza (Zaragoza, Aragón). 4 de noviembre.
- Silvia Mariuxi, 38 años. Barcelona (Barcelona, Cataluña). 14 de noviembre.
- Encarnación Polo Oliva (“Encarnita Polo”), 86 años. Ávila (Ávila, Castilla y León). 14 de noviembre.
- María del Pilar Écija Moreno, 60 años. Alpedrete (Madrid, Comunidad de Madrid). 15 de noviembre.
- Neus S. B., 80 años. L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona, Cataluña). 18 de noviembre.
- Carmelina, 89 años. Puente Tocinos (Murcia, Región de Murcia). 20 de noviembre.
- María Victoria, 60 años. Rincón de la Victoria (Málaga, Andalucía). 22 de noviembre.
- María Isabel T. A. (Mabel), 72 años. Valdelagrana, El Puerto de Santa María (Cádiz, Andalucía). 23 de noviembre.
- Concepción G., 25 años. Campillos (Málaga, Andalucía). 26 de noviembre.
- María Ángeles M., 45 años. Torrejón de Ardoz (Madrid, Comunidad de Madrid). 30 de noviembre.
- Oriana, 29 años. Alicante (Alicante, Comunidad Valenciana). 2 de diciembre.
- Rossmery Q. A., 39 años. Torrijos (Toledo, Castilla-La Mancha). 3 de diciembre.
- Jennifer T. O., 29 años. El Viso del Alcor (Sevilla, Andalucía). 6 de diciembre.
- Sayuri, 36 años. L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona, Cataluña). 9 de diciembre.
- Natividad Heredia Torres, 48 años. Catarroja (Valencia, Comunitat Valenciana). 9 de diciembre.
- Mujer, 36 años. Riudecanyes (Tarragona, Cataluña). 8 de septiembre. Tras avance investigaciones confirmado crimen machista 10/12/25.
- Ana Isabel V. N., 44 años. La Algaba (Sevilla, Andalucía). 14 de diciembre.
- Mujer, 49 años. Madrid (Madrid, Comunidad de Madrid). 17 de diciembre.
- Larysa Ruiz da Silva, 19 años. A Coruña (A Coruña, Galicia). 21 de diciembre.
- Cata, 27 años. Málaga (Málaga, Andalucía). 21 de diciembre.
- Josune M. D., 54 años. Barakaldo (Bizkaia, País Vasco). 21 de diciembre.
- Mujer de 77 años. El Vendrell (Tarragona, Cataluña). 31 de diciembre.
- Fátima M. B., 26 años. Madrid (Madrid, Comunidad de Madrid). 31 de diciembre.
Menores asesinados: la máxima expresión de la violencia vicaria
La violencia machista adopta formas especialmente crueles como la violencia vicaria, utilizada para dañar a las mujeres a través de sus hijas e hijos. Urge garantizar la protección real de la infancia y su derecho a ser escuchada, situando su bienestar en el centro. Su protección no puede depender de voluntades individuales, sino de políticas públicas firmes y recursos suficientes. Recordamos a Amelia, Nadia, Samuel y Jasmine Eva, junto a los recientes casos de diciembre:
- Lucca, 4 años. Garrucha (Almería, Andalucía). 3 de diciembre.
- Sergio, 6 meses. Ciudad Real (Ciudad Real, Castilla-La Mancha). 12 de diciembre.
El asesinato de Lucca y de Sergio evidencia la vulnerabilidad extrema de quienes crecen en entornos de violencia. En ambos casos existían alertas previas e intervenciones que resultaron insuficientes. No necesitamos respuestas tardías ni meramente legales, sino una transformación social profunda y un despliegue real de recursos que ponga fin a la desprotección.
Es imprescindible dejar de poner el foco en las víctimas y señalar directamente a los agresores, a las estructuras que los sostienen y a las instituciones que no actúan. La violencia no es un accidente ni un fracaso individual: es una responsabilidad política y social.
Desde CGT, exigimos:
- Protección inmediata y especializada para las víctimas.
- Medidas efectivas frente a todas las formas de violencia machista: física, psicológica, sexual, económica, simbólica, institucional, digital y vicaria.
- Prevención real a través de la educación, sensibilización y formación en todos los espacios.
- Recursos y apoyo especializado, adaptados a las diversas realidades de las mujeres.
- Asignación de recursos económicos suficientes.
- Cumplimiento efectivo de las leyes ya existentes, como la Ley Orgánica 1/2004, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, la Ley Orgánica 8/2021, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia, la Ley Orgánica 10/2022, de garantía integral de la libertad sexual, y la Ley Orgánica 4/2023, para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI.
La lucha contra la violencia machista no se limita a un día: se sostiene cada día, en cada barrio, en cada centro de trabajo y en cada espacio de vida.
A ello se suma un modelo capitalista y consumista que profundiza el endeudamiento, la precariedad, el estrés y la frustración, mientras vende una imagen de bienestar que oculta desigualdades, sobrecargas y violencias cotidianas. Las fiestas no generan la violencia machista, pero sí pueden actuar como amplificador de dinámicas ya existentes en una sociedad profundamente desigual y patriarcal.
No aceptamos esta normalización de la violencia ni este modelo social que la reproduce: exigimos una transformación profunda que ponga la vida en el centro, desmonte las estructuras patriarcales y económicas que sostienen estas violencias y sitúe claramente la responsabilidad en los agresores y en las instituciones que los amparan.
Secretaría de la Mujer – CGT
