
CGT: “Ante el miedo de la patronal, el 11-N paramos el país por la vivienda, los salarios y por nuestros derechos”.
Ante las declaraciones del presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, consistentes en amenazar con impugnar la Huelga General del próximo 11 de noviembre de 2026, la Confederación General del Trabajo (CGT) ha manifestado su más absoluto desprecio a sus declaraciones por considerarlas otra estrategia más de la patronal para desmovilizar a la clase trabajadora que lucha por sus derechos. En este sentido, la CGT se ha reafirmado en su determinación a vaciar aulas y centros de trabajo en la jornada de huelga, y anima a toda la población a trabajar en ella y a respaldar cuantas movilizaciones y acciones tengan lugar a lo largo de esta jornada de lucha.
Para la organización anarcosindicalista, las declaraciones de Garamendi solo demuestran miedo y soberbia cuando tilda de “huelga electoralista” a la organización de las personas trabajadoras frente a los abusos de la clase política y empresarial. Esta maniobra del presidente de la patronal solo busca ensuciar, una vez más, el derecho de la gente a exigir una vida digna: servicios, vivienda, salarios, pensiones, sanidad, educación, etc.
CGT tiene una importante trayectoria de lucha contra los privilegios de personajes llorones como Antonio Garamendi, que ya no oculta su odio de clase y aprovecha cualquier ocasión mediática para sacarlo a relucir. Desde CGT contestamos al jefe de los empresarios que nuestros intereses no están en ninguna urna o en ningún parlamento, están en el futuro de miles y miles de personas trabajadoras que intentan sobrevivir a la explotación, la precariedad y, en definitiva, a las ruinas a las que nos condenan.
CGT afirma que la vivienda sí es una cuestión de clase, porque los mismos fondos de especuladores y rentistas que suben sin piedad los alquileres y desahucian a familias y a personas vulnerables de sus hogares son quienes se sientan luego en sus Consejos de Administración. La crisis de la vivienda y la precarización laboral son dos caras de una misma moneda.
En cuanto al derecho a la Huelga, conquistado en la calle, y la amenaza de impugnar el paro solo evidencia el temor que produce a la burguesía la organización y la unidad de los trabajadores y las trabajadoras. Es el mismo miedo a lo largo de siglos de lucha contra la explotación. CGT, como organización anarcosindicalista, no va a pedir permiso para ejercer el derecho a la huelga, por lo que la convocatoria sigue adelante con más fuerza que nunca. Del mismo modo, CGT realiza un nuevo llamamiento a toda la clase trabajadora y a la sociedad en general para que el próximo 11 de noviembre se respalde el paro por nuestros derechos y por un futuro digno para nosotras y para nuestros hijos e hijas.
Si el capital nos ahoga, la clase obrera debe paralizar la economía. El 11N todas a la Huelga General.
Secretariado Permanente del Comité Confederal de CGT







