CGT condena las cargas policiales contra estudiantes y profesores de la Complutense en el primer día de la Huelga de Educación.

La organización anarcosindicalista exige la dimisión de Fernando Grande-Marlaska, ministro de Interior, por la desproporcionada actuación de la Policía Nacional.

La entrada de las fuerzas de represión del Estado en el recinto de la Facultad de Ciencias Químicas vulnera la autonomía de la comunidad universitaria y nos retrotrae a tiempos oscuros y sin libertades.

La Confederación General del Trabajo (CGT) ha emitido un comunicado donde muestra su condena a la actuación del dispositivo policial desplegado el miércoles 14 de octubre frente a las puertas de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Complutense de Madrid. Un grupo de varios agentes de las Unidades de Intervención Policial (UIP) “cargaron” injustificadamente contra estudiantes y profesores que se manifestaban en el contexto del primer día de la huelga indefinida de docentes por una educación pública de calidad.

CGT señala en su comunicado dos puntos importantes ante los hechos en la Ciudad Universitaria de Madrid. Por un lado, el rechazo absoluto a la presencia policial en los campus universitarios, el uso de material antidisturbios y la violencia física y verbal desproporcionada contra las libertades de la comunidad estudiantil y docente que lucha por unas condiciones más dignas para la clase trabajadora; y por otro lado la exigencia de dimisión al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, como responsable político y de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

En este sentido, CGT explica que la presencia de fuerzas represivas del Estado en lugares como universidades e institutos, solo es una estrategia de intimidación conocidísima y muy utilizada por gobiernos de cualquier color y signo para disuadir y frenar la organización de la clase trabajadora.

CGT también explica que el desproporcionado uso de la fuerza por parte de quienes tienen el monopolio de la violencia en el Estado viene a demostrar, una vez más, que gobierne quien gobierne la represión hacia las luchas de la clase trabajadora y en defensa de los servicios públicos (como la educación, la sanidad, la vivienda) es parte del sistema, del poder y esto no va a cambiar con nuevas elecciones o nuevas caras en los despachos. 

En cuanto a la reacción de los pseudo-“sindicatos” policiales y entornos reaccionarios y conservadores de la sociedad, que cierran filas alrededor de los agentes de la Policía Nacional que apalizaron, hiriendo gravemente a varios estudiantes de la Complutense, CGT tiene claro que, gracias a las imágenes que han circulado en las últimas horas, las cargas fueron arbitrarias y violentas sin ningún tipo de justificación, y hacia personas totalmente indefensas y pacíficas que solo estaban ejerciendo un (limitadísimo) derecho como el de la protesta, la reivindicación de mejoras laborales y estudiantiles.

CGT aprovecha el comunicado de condena para volver a exigir la derogación de la Ley Mordaza, que a pesar de impulsarla e implantarla el Partido Popular también ha servido muchísimo a las coaliciones “progres” y de “izquierda” que en los últimos años se han beneficiado para contrarrestar la fuerza de la gente cuando se organiza y lucha en las calles.

CGT finaliza realizando un llamamiento a la sociedad y a la clase trabajadora para que continúe organizándose en sus barrios, en sus ciudades, en sus centros de trabajo y en sus centros de estudio en defensa de unas condiciones de vida dignas.

Gabinete Prensa Comité Confederal CGT