
CGT apoya cualquier medida que haga que Maricarmen regrese a su casa y llama a su afiliación a implicarse en las acampadas por la vivienda de todo el Estado
El brutal desahucio que sufrió una vecina de Madrid de 87 años ha sido la gota que ha colmado el vaso. El caso de Maricarmen se lleva produciendo demasiados años, sin que la clase política haya reaccionado de la manera que se la supone: protegiendo a la ciudadanía. Al contrario, han sido cómplices de rentistas, fondos buitres, especuladores y mafias “desokupadoras”. Nada nuevo bajo el sol: gobierne quien gobierne la vivienda en el Estado español es un lujo para la mayoría de la sociedad y una forma de lucro desatado para una minoría. En el parlamento español el 19% de los diputados son rentistas. No han movido un dedo ante casos similares al de Maricarmen, a pesar de que eran de sobra conocidos. No han prohibido a escuadristas nazis que han atemorizado a la población inquilina, a personas ancianas e incluso menores de edad. A la población precaria y vulnerable no le ha ayudado nadie, salvo las Plataformas Anti desahucios y sindicatos de vivienda, como el Sindicato de Inquilinas. Junto a vecinas y vecinos, con la gente comprometida por una sociedad basada en la justicia social.
CGT apoya con toda la fuerza posible las luchas por la vivienda y contra los desahucios, a la gente que están poniendo el cuerpo para defender a la clase trabajadora. La que no alcanza a llegar a fin de mes ni al pago de una vivienda digna. Esa es nuestra gente, la que sí madruga, la que trabaja de igual a igual, vengan de donde vengan sus compañeras de faena o vecinas. Porque tenemos claro que las razas no nos separan, que la oligarquía de éste estado es la que nos quiere enfrentados, precisamente para tapar el bosque de desmanes que ejecutan desde la más absoluta crueldad, a diario. Desde años se vienen desarrollando luchas por la vivienda, en las que la indignación de una juventud sin futuro grita por una democracia real garantista de derechos, pero desde la clase política no se les ha escuchado. Después del brutal desalojo de Maricarmen, la violencia policial y la soberbia de los especuladores mafiosos que la expulsaron ya no hay vuelta atrás. No aceptamos más trampas, ni mentiras, muchas personas han muerto o han perdido todo en el camino. El terrorismo inmobiliario mata.
El próximo martes el Congreso de los Diputados tiene que aprobar el Decreto Maricarmen con las cinco reivindicaciones del Sindicato de Inquilinas, no tienen otra opción posible. En caso de no hacerlo, desde CGT vamos a empujar con todas nuestras fuerzas para derribar este sistema basado en la injusticia, el abandono de las personas vulnerables y el maltrato a la ciudadanía, aplicando los acuerdos que nuestra organización lleva tomando al respecto desde hace años. Todas las luchas están conectadas, todas debemos confluir porque solo así lograremos conquistar los derechos que nos pertenecen como clase obrera.
HA LLEGADO EL MOMENTO DE DECIR ¡YA BASTA!
¡NO TOLERAMOS NI UN DESAHUCIO MÁS!
LLENEMOS LAS CALLES, GRITEMOS BIEN ALTO QUE YA NO PODEMOS MÁS.
POR LA DEFENSA DE LA CLASE TRABAJADORA: ¡FUERA RENTISTAS!
FIRMA TU TAMBIEN: https://actionnetwork.org/petitions/sanchez-aprueba-el-decreto-maricarmen?source=direct_link&
«En el sindicalismo el principal protagonista no es el individuo, sino el colectivo», Salvador Seguí.
Secretariado Permanente del Comité Confederal de la CGT






